La escultura, restaurada con maestría por el conservador peruano Fredy Caballero del Águila, es una pieza de estilo neoclásico o academicista, comisionada por la familia Muñoz Marín. Actualmente se erige en el histórico Cementerio Santa María Magdalena de Pazzi, en el Viejo San Juan, donde reposan los restos de varios miembros de esa ilustre familia.
La obra representa una figura alegórica de luto o una imagen devocional (posiblemente una Virgen Dolorosa, ángel guardián o retrato idealizado), tallada con sobria elegancia, líneas depuradas y un acabado que resalta la dignidad y el recogimiento propio del arte conmemorativo del siglo XIX o principios del XX. Gracias a la intervención de Caballero, se han recuperado su integridad estructural, los detalles finos de su modelado y la pátina original, permitiendo que la escultura conserve su presencia serena y su valor simbólico como testimonio de memoria familiar y patrimonio cultural de Puerto Rico.